Forma y volumen, Letras, Obra gráfica

Y si todo fuera un ir pasando

No es la primera vez que intento plasmar en imágenes el soneto (sin título) de Francisca Aguirre que cerraba el apartado Argumento (Los cantos de la Troyana) del poemario Ensayo general, Ferrol: S. C. Valle-Inclán, 1996. Este libro obtuvo el XV Premio Esquío de Poesía en lengua castellana.

A partir de mi representación de Tanatos, y con el poema de Francisca Aguirre en los oídos, se materializa esta imagen. La osamenta pudiera entrar en la tierra; o tal vez surgir. De momento, se ha detenido en la línea del horizonte. Sus gafas-de-no ver están empañadas.

Arturo Ledrado, 2021. Y si todo fuera, 20 x 20 x 1 cm. Esgrafiado sobre cerámica industrial de pasta roja vidriada, preparada con mezcla de bióxido de manganeso y trementina (VOL-012).

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Letras, Obra gráfica

El perro que ladra en primavera

En abril de 2020, Alexandra Kuhn, artista multidisciplinar venezolana que reside en Madrid, propuso la acción Gota volátil y palabra fija. Esta acción formó parte del proyecto de Espacio Valverde Colección Cerradura. Fabrique su propia obra. Siguiendo el método de Alexandra Kuhn, sobre la hoja de papel dejaron su impronta varias gotas de agua teñida y alguna lágrima. A los pocos días, cayeron las palabras, aleatoriamente, y se fueron conectando entre ellas también aleatoriamente. Después de un año, para cada grupo de palabras he construido un texto. Estos son los resultados.

aire-elemental-fiebre-laberinto

En el laberinto, un aire elemental que trae olores apenas recordados hace que los velos de la fiebre nublen la mirada. La única salida en estas circunstancias es perderse bajo el cielo protector; o buscar la ayuda de un perro lazarillo.

horizonte-reflejo-metal

El horizonte es una línea de metal que separa a los dioses de su reflejo de saldo y ocasión. Algunas veces, los dioses están abajo; otras, están arriba; depende de la época del año y del libro sagrado que se consulte. En todo caso, el reflejo tiene vetada la entrada al paraíso siempre que no sea un pecador contrito.

diluvio-viento

El viento anuncia que el próximo diluvio también caerá en jueves (y no en martes, de aquí a cien meses, como dicen los oráculos). En el arca del comandante Noe, crece el escepticismo, y por imposible que parezca, se comenta que ya hubo algún trio a bordo…

maestro (palabra que se quedó sola)

Quería ser maestro, como aquel otro rabí que caminaba sobre las aguas y pescó en el mar de Tiberíades dos peces con los que dio de comer a cinco mil hombres. Las mujeres, al parecer, ayunaron también ese día. Las redes sociales de la época publicaron los hechos en arameo; en los templos, los justos sacerdotes quitaron importancia al hipotético milagro; el prefecto de Roma pidió una jofaina y se lavó las manos. Él ansiaba ser maestro, pero le daba miedo el agua, odiaba las redes y huía de las personas justas y los extranjeros. Decidió dejarlo para más adelante.

freedom-luna-poesía-conjuro-memory-nada-pirámide-eterno-museo

Lanzar un conjuro atroz bajo la luz de la luna sin desear del todo que se cumpla; hablar de freedom (a gritos, alborotando) y de poesía (a media voz, emocionados) en un local oscuro, poco limpio y mal ventilado; admirar la arquitectura y el volumen de la pirámide aposentado en un sillón de orejas verde cuando ya se aproxima Clitemnestra; reconocer que sin la memory no somos nada (excepto pedantes; con bonus si se cita a Clitemnestra); pensar que llevamos un museo eterno constreñido en la caja craneal sin haber dado la vuelta al envase para ver las fechas de consumo preferente y expiración. Homo sapiens.

female-actualidad

Female es una palabra de total actualidad. Weiblich, femër, sieviete, samica, froulik, babae… No las conocemos, pero también son voces de actualidad en otros universos más o menos cercanos y accesibles. Hay más palabras equivalentes, pero o bien sus caracteres no son reproducibles en los procesadores de textos, o bien provienen de muy lejos y por el camino perdieron su visibilidad. Por eso no figuran en esta entrada del diccionario plurilingüe.

mercurio-sangre

El circuito de sangre roja distribuye el mercurio presente en nuestra dieta mediterránea para que ninguna célula se quede sin su dosis de oro y plata amalgamados. Cuando seamos materia de arqueólogos, se podrá extraer de nuestros restos algo más valioso que unas cuantas notas marginales para una tesis doctoral.

sombras-geometría

La geometría de las sombras depende más de la luz que de las aristas, los ángulos, las facetas y las proporciones de los cuerpos tangibles. Los intangibles subsisten en otro territorio donde las normas de la física no se aplican con tanta rigidez. 

primavera-esperanza

Admitimos que la primavera es una estación de esperanza. Los días crecen, las plantas rebrotan, los animales entran en celo; ya queda menos para el verano, el sudor y las moscas. A los cursis, la primavera nos sirve para declamar la edad del cuerpo amado sin ruborizarnos. A los melómanos, para seguir discutiendo si el perro que ladra en el segundo movimiento de La Primavera es un lagotto romagnolo o un mastín corso. Chissà?

©Arturo Ledrado 2021

Colección Cerradura: Arturo Ledrado, 2020. El perro que ladra en primavera, 30 x 21 cm. Agua teñida, lágrimas, tinta y collage sobre papel a partir de una propuesta de Alexandra Kuhn para Espacio Valverde (0061).

Alexandra Kuhn. Gota volátil y palabra fija. Método de trabajo. 1. Prepara, apartando y teniendo a mano, una hoja de papel y algo que te guste para escribir. 2. Al terminar de lavarte las manos, antes de secártelas, cosecha con cuidado una lágrima, o una gota, dejándola caer delicadamente sobre la hoja. 3. Sécate las manos. Lentamente bordéala, aún fresca, con tu instrumento de escritura. 4. Guárdala, con cuidado. 5. Luego de un día, saca la lagrima-gota que has sembrado. Observa el desarrollo que ha tenido en el tiempo. 6. Toma, lento, un libro que aprecies. Ábrelo y cosecha una palabra, la que te llame, puede ser al azar o a consciencia. 7. Escribe la palabra nueva cerca de la lágrima para que se complementen. 8. Contempla la dinámica entre la lágrima y palabra. Sigue contemplando. Si surge, siéntate y cierra los ojos. Medita. 9. Repite esta acción, usando la misma hoja de papel, hasta que se llene o halles un mensaje.

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Letras, Obra gráfica

El sueño americano y la profundidad del océano

Nueva colaboración para Venecia, el club de lectura de La Casa Encendida. A partir de la lectura de La hermana menor. Un retrato de Silvina Ocampo, de Mariana Enríquez, y de la revisión de un texto propio de 1998 (La tragedia del Trinity) surge este microrrelato, una historia de encuentros, barcos y —quizá— fantasmas. La ilustración, a la que he titulado A bordo del Trinity (2021), es una obra digital, derivada en un apunte al pastel de 1992 (Retrato en rojo).

En el Atlántico Norte

Juan Saavedra quiso conocer América siendo muy joven. Alegre y optimista, convenció a sus padres de que al otro lado del mar océano la vida sería para él mucho más gratificante. Llenó dos maletas con libros, fotos y cuadernos, y una tercera con su ropa de diario y dos camisas nuevas, preludio de un incipiente ajuar. Así, cargado de bultos e ilusiones, salió del pueblo a mediados del mes de marzo, convencido de que el frio del camino sería el último rigor en mucho tiempo.

El temperamento entusiasta y sociable de Juan tenía su contrapunto en un estado de ánimo cambiante. De haber leído a Kretschmer, el vástago menor de los Saavedra-Fajardo se hubiera autodefinido como ciclotímico. De hecho, su aspecto físico, redondeado, propenso a la acumulación de grasa y con las extremidades demasiado cortas para su volumen general, confirmaba los postulados del psiquiatra alemán. Pero esto, la decisión de cambio radical, sucedía en un apartado lugar del norte de España, seis años antes de que el doctor Kretschmer publicase Der sensitive Beziehungswahn, su primer ensayo, traducible quizá como La manía de las relaciones sensibles.

Dos jornadas antes de llegar a Lisboa, Juan Saavedra se encontró con Dalva Izabel Ferreira. Rubicunda y cálida, confiada y sociable, la muchacha hacía el camino a la capital para embarcar hacia América, donde le esperaban su madre y una hermana. Juan y Dalva tenían pasajes para el mismo paquebote, el Trinity, un vapor de la Salomon, Brooks & Merz, debidamente aparejado para la travesía atlántica.

El Trinity zarpó según lo anunciado, con Dalva y Juan a bordo, y a última hora del 14 de abril, cubierta ya gran parte de su singladura, se encontraba a unas 325 millas náuticas de Terranova. Hasta esa noche, el cuaderno de bitácora no registraba incidencia alguna de importancia.

La prensa de la época recogió que junto al Carpathia y al controvertido Californian, puede que otro barco acudiera a la llamada de socorro del Titanic, y este no sería otro que el Trinity, pero en ningún momento se menciona su nombre. El Titanic se hundió. El Carpathia y el Californian fueron enviados al fondo por submarinos alemanes durante la Gran Guerra. El Trinity, sencillamente, se esfumó en el Atlántico Norte entre el 14 y el 15 de abril de 1912, y Juan y Dalva desaparecieron con el paquebote. Salomon, Brooks & Merz, Shipowners, enviaron telegramas de pésame a las familias de tripulantes y viajeros. El dolor fue persistente para muchas personas.

En 1998, La Taberna de Jack, una columna del semanario local Béjar Información, recuperaba la tragedia del Trinity; y aportaba un nuevo e inquietante detalle. Después de tantos años de silencio, la confirmación de que lo tangible es prueba de lo intangible está guardada en un apartado lugar del norte de España, dentro de una lata de dulce de membrillo calidad selecta.

©Arturo Ledrado 2021

Arturo Ledrado, 2021. A bordo del Trinity, 3543 x 3543 píxeles (30 x 30 cm / resolución 300 píxeles/pulgada). Ilustración digital y collage (0065).

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