Forma y volumen, Letras, Obra gráfica

Breviario de golfos, golfines y gánsteres

Gangs of Madrid (v.o. xix Century). Madrid no ha sido, más allá de episodios aislados, una ciudad de gánsteres a la americana; ni tampoco fue reducto de golfines (precedente de los bandoleros que, al igual que ellos, operaban más al sur, entre los Montes de Toledo y Sierra Morena). En la metrópoli, la transición del siglo XIX al XX sí fue un tiempo donde una nueva clase social, la de los golfos, opositó a ser su rasgo distintivo. La Real Academia dice que los gánsteres son los miembros «de una banda organizada de malhechores que actúa en las grandes ciudades»; y Menéndez Pidal, en 1900, definía a los golfines como «gente de mal vivir que formaba banda de salteadores». Mis Gangs of Madrid son más humildes y quizá menos sociables; apenas un producto descafeinado del lumpen nacional. La Real Academia despacha al golfo con el calificativo «deshonesto» (¡extensa nómina —entonces y ahora— la de los golfos!), y añade que son también pillos, sinvergüenzas y holgazanes. Bien. Con estos epítetos, puede que se amplíe aún más la lista de los golfos. Pero mis Gangs son, en su versión original, productos del XIX, así que desconecto del presente y regreso al puente entre dos siglos: me gusta más creer que estos tres figuras son unos pícaros que vagabundean por la ciudad vestidos a la moda que dicta La Tijera, con la cuenta del sastre (al que jamás abonarán ni un céntimo) en el bolsillo de la levita y sombrero de copa con sobreático. Si se esfuerzan un poco, igual acaban pateando el Campillo de Gilimón o Las Injurias en alguna novela de Baroja.

Arturo Ledrado, 2021. Gangs of Madrid (v.o. XX Century), 20 x 20 x 1 cm. Esgrafiado sobre cerámica industrial de pasta roja vidriada, preparada con mezcla de bióxido de manganeso y trementina. VOL-009.

Gangs of Madrid (v.o. XIX Century, boceto previo
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Forma y volumen

Cryptocephalus bahilloi, endemismo ibérico

Cryptocephalus bahilloi es una nueva especie endémica del centro de la Península Ibérica, descrita en 2004 por José Ignacio López-Colón a partir de varios ejemplares procedentes de Rivas-Vaciamadrid. Los escarabajos miden entre 3,3 y 4,3 milímetros y pertenecen a la familia Chrysomelidae (crisomélidos). Su hábitat son los territorios yesíferos y salinos, y están asociados a la planta Limonium dicbotomum, otro endemismo del centro peninsular, también conocido como plumero de las salinas o limonio de los yesos. La descripción de Cryptocephalus bahilloi la público López-Colón en el volumen 20(2) de la revista Biocosme Mésogéen. El nombre de la especie es una dedicatoria al entomólogo Pablo Bahillo de la Puebla.

Beetles Project: Arturo Ledrado, 2021. Cryptocephalus bahilloi [pasta de arcillas, pintura acrílica y tintas metalizadas sobre tabla tratada]. 26 x 19 x 5 cm. (catálogo VOL-011). Ejemplar único.

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