Forma y volumen, Letras

El insecto Samsa cruza la ciudad vieja

Completada la metamorfosis, la oruga desaparece y para cerrar el ciclo surge el insecto adulto. Exoesqueleto, élitros y alas, mandíbulas preparadas para cortar casi cualquier material, ojos compuestos, largas antenas, tres pares de patas lobuladas. Parece un escarabajo, tal vez de alguna familia acuática, aunque lo más probable es que sea un híbrido de varias especies. De momento, se ha quedado a unas calles del ayuntamiento y de Staroměstská, el reloj astronómico. En esa zona de Praga, habita Gregor Samsa, quien duerme plácido sin adivinar que cada mañana del resto de su vida se despertará convertido en insecto.

¿Que cómo sé todo esto? Pues lo sé porque, pese a todo, no he perdido la ilusión de ser apache, y cada noche salgo yo también a las calles, con mis tarros de cristal y mis pinzas, buscando esos ojos verdes que, al contemplarlos de cerca, me permiten oír el mar. A veces, Gregor y yo cruzamos nuestros pasos; nos miramos, pero no nos saludamos. Pertenecemos a mundos muy distintos. Él, el insecto Samsa, admite su realidad, sabe que ha completado el ciclo, su metamorfosis. Es manso y complaciente, y se arrastra. Quizá sea feliz. Yo, aún sin un nombre definitivo, no encuentro acomodo en este universo enclaustrado y sin mar. Por eso robo los ojos a quienes a estas alturas de la vida aún piensan que los monstruos no existimos. Pero sí.

©Arturo Ledrado 2020

Libros intervenidos: Arturo Ledrado, 2020. El insecto Samsa cruza la ciudad vieja [cerámica, acrílico y collage sobre edición de La metamorfosis, de Franz Kafka]. 21 x 13 cm. (catálogo VOL-003). Ejemplar único.

Estándar
Letras

Charlie Donnelly se volatiliza en la biblioteca

El 27 de febrero de 1937, en los últimos días de combates en el Jarama, el Batallón Lincoln perdió en el Cerro del Pingarrón más de dos tercios de sus efectivos: 127 hombres muertos y 200 heridos. Charlie Donnelly, poeta y activista irlandés, fue uno de aquellos muertos. Tenía 22 años, y había viajado a España a primeros del mes de enero para enrolarse en las Brigadas Internacionales.

Y me quemo, y miro afuera hacia el gris
viento amartillado al día de la fantasía.
(And I fume, and look outside on the grey
Wind hammered to fantasy day.)

Charlie Donnelly, de «En la biblioteca» (In a Library)

Estándar
Letras

Dedicatorias, Marta y sus ojos amarantos

Mi Cuaderno de Nueva York dedicado por José Hierro. La preciosa dedicatoria la compartí con Marta, mi hija. Entre otras circunstancias que influyeron en la elección del nombre, Marta se llama así por el poema «Lope. La noche. Marta», del libro Agenda, de José Hierro, publicado en 1991. El poema, escrito en primera persona, presenta a Lope de Vega en el ocaso de su vida compartida con Marta de Nevares Santoyo, la última amante del dramaturgo. En una conversación con Félix Grande, al mencionar que a mi hija le llamaríamos Marta, Félix vaticinó que tendría los ojos de color amaranto. Como el amaranto se refiere preferentemente a las flores rojas de la planta del mismo nombre, cabía la posibilidad de que los ojos de Marta hubieran sido purpúreos. No fue así. Los ojos de Marta son de color variable, según incida en ellos la luz, y generalmente se muestran entre azules y grises. Pero también hay momentos en los que se aprecian tonos verdosos, muy parecidos a los de las hojas del amaranto verde. Así que la predicción de Félix Grande fue acertada.

También Marta de Nevares tenía los ojos verdes. En el último verso de «Lope. La noche. Marta», José Hierro incide en ese hecho y cierra el poema con uno de los versos más bellos de nuestra literatura:

«Abre tus ojos verdes, Marta, que quiero oír el mar».

Marta y sus ojos, a veces, amarantos
Estándar
Fotografía, Letras

Las escamas de Hierro del otoño

Perdóname. No volverá a ocurrir.
Ahora quisiera
meditar, recogerme, olvidar: ser
hoja de olvido y soledad.
Hubiera sido necesario el viento
que esparce las escamas del otoño
con rumor y color.
Hubiera sido necesario el viento.

José Hierro. «Cae el sol» en Libro de las alucinaciones, 1964.

Estándar
Fotografía, Letras

Los dioses no existirían sin los hombres, ¿o no?

INVENCIÓN DE DIOS
(DESPUÉS DE LA TORMENTA)

El primer hombre está ahí,
en el miedo irracional a la tormenta,
en la frontera vegetal que se recorta un instante,
en el silencio oscuro que precede al trueno.

Está ahí, inmóvil, hipnotizado por la sierpe
que dibuja nubes sobre el encerado negro.
Ahí, junto a la entrada de su cueva,
el primer hombre contempla absorto el holocausto
del polvo y del silencio.

Aún no lo sabe, pero sus ojos,
mañana,
inventarán un dios azul y a su medida.

©Arturo Ledrado

[poema incluido en el libro Arqueología submarina, Madrid, 2000]

Estándar
Letras

Todo es más fácil si olvidaste en casa la cabeza

FÁBULA CON ANIMALES

Ahí detrás, amigo mío, dormita la serpiente.
Ten cuidado. Lleva el arma dispuesta.
Que no te importe manchar de sangre las alfombras.

Apunta. Dispárale a los ojos
una bala certera y después otra y otra y otra.
Actúa y no pienses en el precio.
Siempre saldrá barato destruir a la serpiente.

Anoche vino un hombre cargado de medallas.
Le advertí: el valor, aquí, no sirve para nada.
Mejor si te bebiste todo el vino.
Calienta más la sangre, te da alas.
Mucho mejor si olvidaste en casa la cabeza.

Después, le señalé la puerta. Entra.
Ella siempre está de guardia, esperándote, amigo.
La serpiente es capaz de oler el miedo.
Ahí dentro, tus medallas son un lastre, le dije.

Un día de éstos, si alguien consigue al fin matarla,
recogeré los huesos de los héroes
que osaron enfrentarse a la serpiente
y haré con ellos flautas dulces como el azúcar.

Ahí detrás, amigo mío, se embosca tu serpiente.
Apunta. Dispárale a los ojos una bala.
Mucho mejor si olvidaste en casa la cabeza.

@Arturo Ledrado

[Poema incluido en el libro Arqueología submarina, Madrid, 2000]

Estándar
Letras

El velado misterio de los silencios y los gestos

EL SILENCIO DE LOS GESTOS

Fui a decirle unas cuantas verdades al lucero del alba,
y me contestó con un guiño; porque ya las sabía.
JOSÉ BERGAMÍN

También, y afortunadamente, nos queda el silencio.

Podríamos hablar de muchas cosas:
del tiempo guardado en los armarios del recuerdo,
de las páginas que aún le restan a nuestra historia,
de la lluvia que vendrá o no vendrá a visitarnos
porque es así, arbitraria y caprichosa.

Podríamos decirnos lo que ya sabemos:
que no hemos agotado la habilidad de amarnos,
que somos el uno para el otro un velado misterio,
que la vida no tiene demasiado sentido
si conjugas el verbo ser en persona singular.

Podríamos levantar castillos de palabras,
perdernos en bosques de vocablos obtusos,
alumbrar el camino de ese adjetivo cálido y conciso
que no quiere abandonar el nido de tus labios.

Podríamos ser crónica y relatarnos mutuamente
cómo es la envoltura que nos anuncia:
bien el vestido de las grandes ocasiones,
bien los entrañables harapos de andar por casa.

Pero no.

Entre tú y yo sobran las palabras.
Afortunadamente, nos queda el silencio de los gestos.

©Arturo Ledrado

[Poema publicado en 1995, en la revista Poesía, por ejemplo, editada en Madrid por Agustín Porras.]

Estándar
Obra gráfica

Los labios de don Juan son fuego germinador

La obra gráfica seriada Juan Tenorio fue creada y editada para el vigésimo tercer festival de teatro aficionado Festeaf, de Rivas Vaciamadrid. En la gala de clausura del festival, celebrada el 1 de diciembre de 2018, se entregó un ejemplar al grupo Carabau Teatre, galardonado con el premio del público por la obra Estocolmo, se acabó el cuento, y otro ejemplar al Grupo de Teatro Trasluz y su obra El triángulo azul, mención especial del jurado por mantener viva la memoria los españoles que perdieron todo por la libertad y el imperio de las ideas.

Y estas palabras que están
filtrando insensiblemente
tu corazón ya pendiente
de los labios de don Juan,
y cuyas ideas van
inflamando en su interior
un fuego germinador
no encendido todavía,
¿no es verdad, estrella mía,
que están respirando amor?

Don Juan Tenorio dirigiéndose a doña Inés. Escena III del acto cuarto El diablo a las puertas del cielo. Primera parte de Don Juan Tenorio, de José Zorrilla.

Obra gráfica seriada: Arturo Ledrado, 2018. Juan Tenorio [Fine Art Glicée]. 30 x 21 cm. (catálogo 27-0008). Tirada: 10 ejemplares numerados del 1/10 al 10/10 + 1 PA. Impresión: Indiecolors. HP Vivera en impresora HPZ3200 de 12 tintas. Papel: Hahnemühle William Turner 100% algodón de 190 g/m2.

Estándar
Obra gráfica

Basilio, rey de Polonia, padre temeroso y cruel

La obra gráfica seriada Basilio, rey de Polonia fue editada para el vigésimo segundo festival de teatro aficionado Festeaf, de Rivas Vaciamadrid. En la gala de clausura del festival, celebrada el 2 de diciembre de 2017, se entregó un ejemplar al grupo Orfeó Mahonés, galardonado con el premio del público por la obra La danza de la muerte, otro ejemplar a Teatro del Garabato, mención especial del jurado por la obra Dinero, y un tercer ejemplar a Esfinge Teatro, mención especial del jurado por la obra El verbo amar.

Si tu presencia, gran señor, no trata
de enfrenar el tumulto sucedido,
que de uno en otro bando se dilata,
por las calles y plazas dividido,
verás tu reino en ondas de escarlata
nadar, entre la púrpura teñido
de su sangre; que ya con triste modo,
todo es desdichas y tragedias todo.

Estrella, dirigiéndose al Rey Basilio, padre de Segismundo. Jornada tercera, escena VI. La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca.

Obra gráfica seriada: Arturo Ledrado, 2017. Basilio, rey de Polonia [Fine Art Glicée]. 30 x 21 cm. (catálogo 27-0007). Tirada: 10 ejemplares numerados del 1/10 al 10/10 + 1 PA. Impresión: Indiecolors. HP Vivera en impresora HPZ3200 de 12 tintas. Papel: Hahnemühle William Turner 100% algodón de 190 g/m2.

Estándar
Obra gráfica

El viento de la calle no entrará en casa de Bernarda

La obra gráfica seriada Bernarda Alba fue creada y editada para el vigésimo cuarto festival de teatro aficionado Festeaf, de Rivas Vaciamadrid. En la gala de clausura, celebrada el 30 de noviembre de 2019, se entregó un ejemplar a Asociación Sahara Teatre, galardonada con el premio del público por la obra El cuadro, y otro ejemplar a Malkoa Teatro, mención especial del jurado por los valores sociales y la forma de abordar la diversidad de su obra Bebé a bordo.

En ocho años que dure el luto no ha de entrar en esta casa el viento de la calle. Haceros cuenta que hemos tapiado con ladrillos puertas y ventanas. Bernarda Alba dirigiéndose a sus hijas. Acto primero de La casa de Bernarda Alba. Drama de mujeres en los pueblos de España, de Federico García Lorca.

Obra gráfica seriada: Arturo Ledrado, 2019. Bernarda Alba [Fine Art Glicée]. 30 x 21 cm. (catálogo 27-0012). Tirada: 10 ejemplares numerados del 1/10 al 10/10 + 1 PA. Impresión: Indiecolors. HP Vivera en impresora HPZ3200 de 12 tintas. Papel: Hahnemühle William Turner 100% algodón de 190 g/m2.

Estándar